La Importancia del Ejercicio en los Niños.

 

En los niños, las adecuadas rutinas de ejercicios físicos, tienen una doble finalidad, el correcto desarrollo evolutivo y la detección de problemas.

 

El ejercicio, estimula el desarrollo de los músculos, así como el buen funcionamiento de los aparatos circulatorio y respiratorio, los sistemas musculares, cardiovasculares, nervioso, óseo y linfático.

Aumenta la capacidad vital de los pulmones y su ventilación, por lo que aumenta el nivel de oxigenación. Al bombear mayor flujo de sangre, aumenta la cantidad de nutrientes que llegan al cerebro.

 

Al bombear mayor flujo de sangre, aumenta la cantidad de nutrientes que llegan al cerebro.

 

Estos puntos, son fundamentales para lograr el desarrollo integral adecuado en un niño. Quiero decir, que cuando un niño tiene clases de ejercicios programados, diagramados, estructurados en orden sentido y dirección, con inclusión de métodos témporo-espaciales (desarrollo vestibular), está en condiciones de desarrollar una capacidad de aprendizaje académico superior y diferente al común de los niños, y no existe la posibilidad de desarrollar “problemas de aprendizaje”.

Cuando hablo de la capacidad de aprendizaje me refiero a la capacidad que tiene el niño de seguir una orden, entender, comprender, ejecutar y memorizar lo que se le enseña. Y esto empieza por el ejercicio

 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LA COORDINACION EN LOS NIÑOS? 

Es la capacidad que tiene un niño de hacer intervenir intencionalmente los músculos de su cuerpo para lograr una acción en un tiempo y espacio determinado. Esto es lo que se conoce como motricidad básica, gruesa, fina, especifica y sutil.

 

Por este medio, el niño aumenta notablemente la capacidad de atención y el tiempo de concentración, y desarrolla una alta habilidad en los brazos y piernas.

 

: Es la capacidad que tiene un niño de hacer intervenir intencionalmente los músculos de su cuerpo para lograr una acción en un tiempo y espacio determinado
Coordinación

 

Motricidad Básica (0 a 4 meses): A partir del primer instante del nacimiento, existen movimientos básicos, que no son controlados conscientemente, (reflejos incondicionados), pero cumplen un papel importantísimo dentro de su desarrollo, no solo físico sino neurológico. Por lo tanto, es imperioso que ocurra, para poder cumplir con la línea de desarrollo.

El pataleo de sus piernas, los movimientos incontrolados de sus brazos, la expresión de su rostro, y el movimiento de la cabeza reflejan el estado de su cerebro.

De 0 a 4 meses ocurre esta situación particular dentro del ciclo de adaptación del niño. Por medio de los sentidos y estos movimientos mencionados anteriormente, se adapta al nuevo mundo, y a todo lo que implica esta condición.

Una señal de alerta y que debería ser consultada inmediatamente con el médico, es cuando no hay movimientos.

 

 

Motricidad gruesa:   La motricidad gruesa es una parte muy importante del desarrollo infantil, puesto que, para el futuro desarrollo de la motricidad fina, es necesaria una buena base de motricidad gruesa. Solo un niño, que haya desarrollado suficientemente su motricidad gruesa, será capaz de aprender sin problemas las habilidades propias de la motricidad fina como escribir o atarse los cordones del zapato.

 

Un desarrollo motriz apropiado, en cada edad del niño, es especialmente importante en el área motriz, puesto que el estado de desarrollo, afecta directamente otras áreas y funciones directa del aprendizaje.

Un niño que desarrolla con normalidad su motricidad gruesa, tendrá menos problemas en la escuela para aprender a escribir, mejorará su equilibrio, con lo que aumentará los niveles de atención.  Podrá concentrarse, tener más confianza en sí mismo y podrá reaccionar deprisa. Estas habilidades le beneficiarán enormemente en el aprendizaje.

 

Motricidad Fina: Hace su aparición un poco más tarde, (aproximadamente a los dos años), se refiere a los movimientos voluntarios mucho más precisos, que implican pequeños grupos de músculos y que requieren una mayor coordinación. Es la base de la escritura.

Son movimientos muy controlados y deliberados que requieren el desarrollo muscular y la madurez del sistema nervioso central.

El desarrollo de la motricidad fina es decisivo para la habilidad de experimentación y aprendizaje sobre su entorno, pues posteriormente juega un papel central en el aumento de la inteligencia.

Las habilidades de motricidad fina se desarrollan en un orden progresivo y es imprescindible antes del aprendizaje de la escritura.

 

 

Motricidad Especifica: Es la perfección de los movimientos, la escritura es una motricidad gruesa, que mejoró con la motricidad fina y termina de perfeccionarse con la motricidad especifica. Es el correcto movimiento enfocado a un determinado punto.

Si nos remitimos a un deporte, es el momento indicado para enseñar una técnica especifica de cualquier deporte, el niño esta en condiciones de aceptarla, aprenderla, y desarrollarla. Tiene la suficiente capacidad intelectual para hacerlo.

Hace su aparición cerca de los ocho años en el niño, cuando ha pasado por un aprendizaje de movimientos, o clases, o experiencias motrices elevadas.

 

Motricidad Sutil:  Es la consecuencia de la anterior, el grado de perfeccionamiento de un movimiento, su elevada coordinación, equilibrio, velocidad, fuerza, agilidad y resistencia llevan al adolescente a entrar en el campo de alto rendimiento deportivo.

Se inicia a partir de los doce años, siempre y cuando se hayan cumplido todas las etapas anteriores en su totalidad y con un alto grado de exigencia. No es fácil, pero tampoco imposible, se deben reunir una serie de variable y tener una dosis muy elevada de disciplina.

 

 

 

El ejercicio y el Desarrollo Cerebral: Las neuronas en los bebés

En el momento de nacer, un bebé tiene en promedio 100.000 millones de neuronas, pero pocas conexiones neuronales. Éstas se irán multiplicando a medida que el niño crece, mediante la estimulación del movimiento, y el área sensorial.

Según los estudios científicos, a los cuatro años puede llegar a un máximo de 1.000 billones de conexiones neuronales, si se ha realizado un correcto trabajo respecto a su desarrollo, también han demostrado que la atención es básica para la creación de nuevas conexiones neuronales, y para la formación de circuitos cerebrales.

 

Sabemos que el establecimiento de circuitos y conexiones neuronales estables y duraderas, solamente ocurre cuando se presta atención, la mejor forma para lograrlo es a través de la actividad física.

 

Los niños, aprenden constantemente, a toda hora, todos los días, de forma rápida y espontánea, el tiempo no se detiene y día que se pierde no se vuelve a recuperar, por tal razón, nunca se debe detener la enseñanza.

 

Aumentar la movilidad y actividad física, tiene un efecto positivo en el funcionamiento cognitivo y modifica la actividad de ciertas áreas cerebrales.

 

El ejercicio, según la Universidad de Illinois, “posee efectos provechosos sobre la función cerebral, promueve la neuro plasticidad, aumenta el rendimiento académico y la activa la memoria, lo que puede ser debido al aumento de la expresión de varios factores de crecimiento neuronal”.

 

En conclusión, un niño que tenga estímulos en su área motriz, sensorial y psicológica tendrá un desarrollo significativamente superior en el área neurológica. Serán unos niños, que tendrá altos niveles de atención, grandes tiempos de concentración, excelente disciplina y esto llevará a que tenga una GRAN CAPACIDAD DE APRENDIZAJE.

 

 

 

 

 

 

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